El sitio de la empresa DeLaval (click aquí) nos brinda información técnica y de bienestar animal, interesante para recorrer y comprender la complejidad de estas empresas a nivel mundial.
Evaluación de la Suplementación parenteral con vitaminas E/A Y Selenio en el crecimiento e inmunidad de los terneros lactantes
Nota engormixWalter Alvarez Sack 18/09/2009La vitamina E es una vitamina liposoluble que funciona como antioxidante en las membranas celulares, protegiendo a las células de los daños por oxidación. Esta vitamina se concentra en el calostro y de este modo es transferida a los terneros, donde se puede almacenar en el tejido adiposo. Las deficiencias severas clásicas de vitamina E incluyen anemias, miopatias y steatitis. El selenio (Se) es un elemento traza en la composición de diversas proteínas con numerosas funciones metabólicas, entre las cuales la más importante es la enzima Glutation peroxidasa (GSH-Px), la cual se utiliza para evaluar los niveles de selenio en sangre. El selenio es transferido de la madre al feto a través de la placenta y la leche tiende a ser pobre en este elemento. La deficiencia clásica de Se es la enfermedad del músculo blanco. La correcta suplementación con vitamina E, Se y vitamina A, es de gran importancia para el mejor desarrollo del ternero con una mayor velocidad de crecimiento y para el refuerzo del sistema inmunitario.
Asimismo, en el adulto actúa en la reproducción y fertilidad, reduciendo la cantidad de cuadros de disfunción ovárica nutricional, eliminando las retenciones de placenta, abortos, metritis post-parto y reabsorción embrionaria. Otros beneficios son la disminución de la muerte perinatal. la reversión de la enfermedad del "músculo blanco" y otras miopatías, como también disminuye el recuento de células somáticas en leche, aumenta la producción láctea y promueve el crecimiento.
En los diarios de estos días se observan tres notas interesantes acerca de las lluvias.
La primera en la que se abre nuevamente un interrogante sobrelluvia ácidaen la ciudad de Buenos Aires y su relación con la contaminación ambiental.
La segunda es la noticia del alud en la ciudad de Tartagaly su posible conexión con la tala de monte autóctono con destino a sembrados de soja. Ver video de denuncia de Geenpeace aquí.
La tercera da cuenta de los métodos desesperados de los productores bonaerenses frente a la sequía: los hacedores de lluvias o rainmakers. A continuación un documental premiado acerca del argentino más famoso en el área de la pluviocultura...
"... El principal costo de la producción de terneros es el mantenimiento de la vaca de cría, que es un costo fijo. Le sigue el costo de la lactancia y finalmente el de gestación. A ello se agrega el consumo de forraje del ternero hasta el destete..." Haga click aquí para leer todo el artículo
El autor del trabajo divide los costos en: costo energético de mantenimiento; costo energético de la gestación; costo energético de la producción de leche; costo energético anual del par vaca-ternero. En el trabajo se analizan dichos costos en función de las características fisiológicas de la vaca de cría y de su tamaño estructural. Asimismo expone diferencias experimentales entre genotipos y describe el efecto del tamaño estructural y el efecto de la actividad en el costo energético.
Fuente: Agrodiario - Oscar N. Di Marco - EEA Balcarce-Facultad Ciencias Agrarias
cortes vacunos con micro-hemorragias producidas por picana eléctrica
"... Los cortes de alta calidad como los lomos y los bifes angostos (llamado de chorizo) son los mas afectados por el picaneo intenso, sobretodo al momento de la carga o durante el viaje (se aplica picana desde el techo de la jaula). Los mismos aparecen llenos de “pecas” rojas (microhemorrágias) que imposibilitan su utilización tanto para la exportacion hacia europa u otro destino, como para el consumo interno. El corte es “degradado” para uso industrial y lo que a priori se podía haber vendido a 19.000 dólares la tonelada termina en un valor en pesos mínimo.
¿quién paga esta pérdida? directamente el productor y en definitiva el país..."
extraído del artículo "Bienestar animal: La picana electrica no es inofensiva", publicado el 18/10/2008
AUTOR: Méd. Vet. Rodolfo César Acerbi, Medico Veterinario / Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil, Argentina
INTA Cuenca del Salado reunió en Rauch a cerca de 110 pequeños ganaderos del programa de Cambio Rural de la zona. El punto de encuentro fue el Establecimiento La Elvira, que posee un modelo de invernada intensiva en suelos típicos de la cuenca del Salado...
... 3 a 4 animales (machos y hembras con un peso promedio de ingreso de 200 kilos por cabeza) por hectárea, con variaciones de entre 105 a 140 cabezas totales, dependiendo de la época del año. Un manejo intensivo por donde se lo mire...
... "El objetivo fue mostrar una alternativa de modelo de invernada intensiva con una muy buena producción de kilos de carne por hectárea y altos márgenes," puntualizó Santiago Balda, Agente de Proyecto de Cambio Rural de INTA Cuenca del Salado....
Los cultivos anuales de ciclo estival constituyen un aporte importante de forraje en los sistemas de producción de leche y carne. El más común es el sorgo forrajero que produce una elevada cantidad de forraje de aceptable calidad en estados tempranos de crecimiento pero de baja utilización en pastoreo directo. Por lo tanto es necesariomejorar la utilización de los sorgos o encontrar una especie que lo reemplace o complemente para mejorar la calidad ofrecida.
Cuándo y cómo hacer soja
Es importante destacar la utilización de la siembra directa y cultivares resistentes al glifosato (RG) cuando se implanta soja para pastoreo directo. Permite piso y pastorear el cultivo en el momento adecuado y limpiar los lotes de malezas para luego implantar una pastura perenne. La siembra se puede hacer a fines de octubre, principios de noviembre, con siembras a 35 ó 52 cm entre líneas y densidad 20 % superior que para producción de grano. Si en siembras a 52 cm entre surcos se coloca para producir grano 20 semillas por metro lineal, para pastoreo se pueden colocar 24‑25. Lo mejor es utilizar grupos bastante largos 6, 7 u 8 en lo posible indeterminados, para tener un mayor periodo de aprovechamiento durante el ciclo del cultivo.
¿A qué altura es aconsejable aprovecharla y con qué Intensidad?
Se debe pastorear en franjas diarias y efectuar el primer aprovechamiento cuando tiene entre 45 y 60 cm de altura con una intensidad de consumo de hojas entre 60 y 70%.
Cuántos pastoreos se le puede dar
El número de pastoreos puede variar entre años y según el manejo (consumo de hojas). Se logró el mayor número con 45 cm de altura ‑baja utilización de hojas (5 y 4 para el primero y segundo período, respectivamente) y el menor para el tratamiento de 60 cm de altura ‑ alta utilización de hojas (3 para el primer año y 2 para el segundo) siendo intermedio para los restantes.
Resumen
♦ Se deberían usar los genotipos de ciclo largo (Grupo 7 ‑ 8) con un mayor período de utilización. O aquellos que mayor volumen de biomasa brinden en la región.
♦ Sembrar a 35 cm entre surco para lograr tallos finos y de mayor calidad.
♦ Una vez pastoreados dejarlos tal cual (no desmalezar) ya que el rebrote se produce de las yemas ubicadas en el tallo.
♦ Es un cultivo relativamente barato.
♦ Y deja un suelo limpio y en buenas condiciones para la siembra de pasturas. Debido especialmente al uso de variedades RG. Ver artículo completo aquí
Sugerencias para la correcta elección de cultivares, implantación y aprovechamiento
Autor: Téc. Prod. Agrop. Miguel Amigone. Area Producción Animal INTA EEA Marcos Juárez, Argentina Fecha de Publicación: 13/06/2008
Como es sabido, los sistemas productivos intensivos de invernada y tambo con elevada carga animal, necesitan una oferta alta y estable de forraje a lo largo del año. Las alfalfas sin latencia invernal han logrado equilibrar algo la curva de producción, no obstante el bache de invierno sigue existiendo.
En esta época del año, la producción de las pasturas perennes está limitada, por las bajas temperaturas y la escasez de humedad, situación que puede remediarse con la inclusión de verdeos estacionales. Entre los cultivos forrajeros con mejores posibilidades para adecuarse a estas condiciones, se encuentran los cereales de invierno, siendo la avena y el centeno las especies de mayor importancia teniendo en cuenta su difusión y el panorama varietal que presentan. Por otro lado el triticale, gracias al aporte que hacen los nuevos cultivares con mayor aptitud forrajera, ha adquirido importancia en los planteos de las cadenas forrajeras.
La hipomagnesemia es una de las enfermedades metabólicas que más preocupa a profesionales y productores
Su aparición se presenta preferentemente en vacas de cría, en época invernal, luego de varios días lluviosos, nublados, fríos y la misma coincide con una disminución de los niveles de magnesio (Mg) en la pastura y en sangre.
También puede presentarse en primavera, en forma súbita, luego de un aumento brusco de la temperatura ambiente y de precipitaciones, lo cual conduce a la aparición de rebrotes en el forraje. Bajo estas condiciones el pasto aumenta su contenido de potasio (K), disminuye sus niveles de Mg y de calcio (Ca) y se convierte en potencialmente tetanizante.
Independientemente del momento en que se presente la deficiencia de Mg, es importante estar preparado y contar con adecuadas medidas de manejo y de suplementación.
Como el Mg es un macroelemento, el cual no puede ser almacenado, para luego ser movilizado desde el hueso, de nada sirve el empleo de suplementos inyectables de liberación lenta como preventivos para evitar la aparición de hipomagnesemia. La suplementación deberá hacerse siempre por vía oral, diariamente y durante la época de mayor riesgo para la vaca: desde el último tercio de gestación y hasta el pico de lactación.
Recomendación:
Sólo recurra a un suplemento inyectable cuando trate de recuperar a un animal caído. En ese caso, recuerde siempre que una vez que el animal se levante, rápidamente deberá ofrecerle Mg por vía oral, hidratarlo, proveerlo de energía y protegerlo del mal clima.
Extraído de "Hipomagnesemia: más vale prevenir que curar", Lic. Bioq. Susana Cseh, 2004, INTA EEA Balcarce. Para ver toda la publicación y recomendaciones haga click aquí
Los sistemas rotativos son aquellos que luego del pastoreo permiten a la pastura descansar por un periodo de tiempo lo suficientemente largo como para que las plantas recuperen sus reservas y puedan volver a rebrotar.
Una de las variantes más empleadas es el pastoreo en franjas, en esencia es un pastoreo rotativo ideal donde la superficie de las parcelas (franjas) y el tiempo de estadía en ellas es muy breve. La gran diferencia con el pastoreo rotativo convencional es que este último presenta un número menor de parcelas y por lo tanto un mayor período de permanencia en cada una de ellas.
El tiempo de descanso es el periodo (días) en el cual cada parcela luego de ser pastoreada permanece sin animales de modo de poder recuperarse de la defoliación. El descanso optimo varia según el tipo de pastura, la intensidad del pastoreo y la estación del año
Cada potrero o parcela de campo natural se podría pastorear hasta los 3 a 5 cm de altura del forraje y dejarlo descansar hasta que la pastura alcance los 12 a 18 cm de altura… como recomendación general las especies postradas pueden ser pastoreadas hasta los 2.5 cm y las erectas hasta 5 a 7.5 cm dejando descansar la pastura hasta que alcance 25 cm de altura.
Los pastoreos muy severos afectan el rebrote, cuando la masa de forraje cae por debajo de 600 a 800 kg MS/Ha por acción del pastoreo, disminuye la producción de la pastura debido a una caída brusca en la fotosíntesis, lo cual es consecuencia de la escasa área foliar remanente.
Es importante tener en cuenta que las rotaciones muy aceleradas con descansos muy cortos llevan a una menor producción de la pastura por debilitamiento de las plantas, mientras que las rotaciones demasiado largas con mucho descanso llevan a una perdida de calidad de la pastura por madurez de la planta y mayor grado de senescencia del forraje. Para que se acumule suficiente cantidad de forraje los descansos deben ser relativamente largos en periodos de bajo crecimiento forrajero (ej. invierno, épocas de sequía, etc.), en cambio en épocas de alto crecimiento vegetal (ej. primavera) deben ser mas cortos para que la pastura acumulada no se encañe y pierda rápidamente calidad. En pasturas mejoradas el descanso oscila generalmente entre 30 a 60 días según el tipo de pastura y la estación del año.
El tiempo de permanencia es el periodo de tiempo (en horas o días) en el cual es pastoreada cada parcela.
Cuanto mas corto es el tiempo de permanencia mayor y mas uniforme es la producción animal ya que al inicio del pastoreo los animales despuntan la pastura y consumen aquellas partes de la planta de mayor digestibilidad. A medida que transcurre el pastoreo va restando forraje en menor cantidad y calidad (mas tallos y menos hojas). Además con el paso del tiempo se va reduciendo la disponibilidad de forraje por unidad de superficie y por animal, lo cual afecta el tamaño y peso del bocado, reduciéndose así el consumo voluntario
Descanso = (Nro. parcelas - 1) * Permanencia
Forma de las parcelas: Las parcelas de forma cuadrada son más eficientes comparadas con las otras formas (torta, abanico, rectángulos estrechos) porque los animales obtienen el forraje diario en un menor tiempo, con menor caminata y pisoteo de la pastura. Además el costo en alambrado de las parcelas cuadradas es menor al de las otras formas. La parcela ideal no debería tener su largo mayor a 4 a 5 veces el tamaño del ancho. Las parcelas con formas demasiado alargadas o con estrangulaciones llevan a un mayor daño de la pastura por el pisoteo de los animales.
Disposición de las parcelas y acceso al agua: La disponibilidad y acceso al agua de bebida de buena calidad por parte de los animales es un factor muy importante a considerar y puede limitar en algunos casos el diseño y manejo del pastoreo en los sistemas rotativos. La solución ideal seria colocar bebederos regulados por boyas o sistemas similares en cada parcela pero indudablemente incrementaría los costos del sistema. Una alternativa adecuada seria crear corredores con alambrado eléctrico desde la parcela hasta el lugar del agua, tal como se muestra en la siguiente figura. Las vacas lecheras en producción no deberían caminar más de 150 a 180 metros hasta el punto de agua y no más de 300 a 360 metros las demás categorías
AJUSTE DE LA CARGA
Se denomina carga instantánea al número de animales que existe por unidad de superficie en la parcela que esta siendo pastoreada y carga global al número de animales por unidad de superficie que posee todo el potrero que fue subdividido en parcelas. Por ejemplo, si un potrero de 100 Ha es dividido en 20 parcelas de 5 Ha cada una, siendo pastoreada cada parcela por 200 animales, la carga instantánea es de 40 animales/Ha (200 animales / 5 Ha) y la carga global de 2 animales/Ha (200 animales / 100 Ha). En pastoreos rotativos el ajuste de la carga suele hacerse en base a un determinado nivel de oferta forrajera (NOF) que varia según los objetivos de producción que se persigan. En condiciones comerciales, para mantener mas o menos constante un determinado NOF se debe cada 20 a 25 días en invierno o cada 7 días en primavera determinar el peso vivo de los animales y la disponibilidad de la pastura (kg MS/Ha) para ir ajustando en caso de ser necesario la carga o el tamaño de la parcela.
En ciertas ocasiones se divide al rodeoen dos o más grupos, de modo que una misma parcela luego de ser pastoreada por el primer grupo es pastoreada inmediatamente por el segundo y así sucesivamente con los demás grupos. Para la mayoría de las situaciones no se recomienda emplear más de 2 grupos de animales, ya que a medida que aumenta el número de grupos, los últimos que entran a la parcela tendrán una pastura de menor cantidad y calidad, lo cual disminuye el consumo y por ende la producción. El primer grupo (cabeza de rotación) debe ser formado con los animales de mayores requerimientos (vacas lecheras en lactación, novillos en terminación, borregas diente de leche, etc.) ya que al ser los primeros en ingresar despuntan la pastura consumiendo así una dieta de mayor calidad. Luego de transcurrido el período de permanencia preestablecido los animales del primer grupo pasan a la siguiente parcela y los del segundo grupo ingresan a la parcela parcialmente pastoreada. Los animales del segundo grupo (cola de rotación) deben ser aquellos de menores requerimientos (vacas secas, recría, ovejas falladas, etc.) porque consumirán una dieta de menor cantidad y calidad.
En resumen:
los descansos muy cortos de la pastura llevan a una menor producción forrajera.
en épocas de bajo crecimiento forrajero (invierno, períodos de sequía, etc.) los descansos deben ser más largos que en épocas de rápido crecimiento (primavera, etc.)
son necesarias altas disponibilidades de forraje para obtener altos índices de producción animal, el forraje acumulado depende directamente del descanso y de la velocidad de crecimiento de la pastura.
es recomendable que el tiempo de permanencia por parcela no supere los 7 días.
cuanto mas breve sea el tiempo de permanencia por parcela mayor y mas uniforme será la producción animal.
cuanto mas exigente sea la categoría animal en la demanda de nutrientes (ej. vaca lechera en producción, novillo en terminación, etc) mas importante es proporcionar tiempos de permanencia breves.
es mas importante el número de parcelas involucradas en la rotación que el tamaño de ellas. Cuanto mayor sea el número de parcelas mayor es la flexibilidad en el manejo.
las parcelas deberían ser lo mas cuadradas posible, lo ideal es que no posean su largo mayor a 4 - 5 veces el tamaño del ancho.
la carga de las parcelas generalmente se ajusta en base a un determinado NOF.
en general a mayor NOF mayor consumo y en consecuencia mayor producción por animal.
Extraído de la siguiente publicación: CALCULO Y MANEJO EN PASTOREO CONTROLADO. PASTOREO ROTATIVO Y EN FRANJAS Reinoso Ortiz, V.¹ ; Soto Silva, C.¹. 2006. Revista Veterinaria, Montevideo, 41(161-162):15-24. ¹DMTV, actividad privada. Manuel Oribe 389, Artigas, Uruguay; CP 55000; e-mail: srvet@adinet.com.uy www.produccion-animal.com.ar Para ver todo el documento con los ejemplos de cálculos haga click acá
La actual situación hídrica de gran parte de la región pampeana comienza a ser una nueva preocupación para la campaña agrícola por comenzar.
El Centro de Información Agroclimática (CIAg) es una unidad operativa de servicios de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la Facultad de Agronomía de la UBA que monitorea la situación hídrica de la región pampeana mediante el Índice Estandarizado de Precipitación (SPI) y realiza una prognosis del mismo con 1 mes de anticipación. El centro fue creado para satisfacer la creciente demanda de información y de productos agroclimáticos frecuentemente solicitados por muy diversos usuarios vinculados al sector rural.
En la figura siguiente puede observarse la probabilidad de alcanzar una condición seca a fines de mayo/08. -Véase el detalle para el partido de Tapalqué-
Para más información agroclimática haga click aquí
El conocimiento de la recurrencia de anegamiento para cada hectárea y el valor ponderado de anegamiento a escala parcelaria constituyen una herramienta que permite controlar un importante grado de incertidumbre. Permite tomar decisiones más objetivas al momento de planificar actividades regionales o dentro de un establecimiento, ajustar apotreramientos o incluso tomar decisiones inmobiliarias. Extraído del estudio realizado en forma conjunta por profesionales del INTA, la CONAE y el SMN (Vazques, Pablo; Masuelli, Sergio; Platzeck, Gabriel; Boolsen, Olver - RECURRENCIA DE ANEGAMIENTO EN LA DEPRESIÓN DEL RIO SALADO - 2007 *pdf*)
Haciendo click en la siguiente imagen usted puede conocer el riesgo por anegamiento hídrico de su parcela en Tapalqué publicado por Lili de "La Casuarina"
El cultivo de soja en Argentina ha avanzado de manera notable en los últimos años.
Esta especie, caracterizada por tener una gran elasticidad ambiental, es capaz de soportar condiciones de stress sin afectar de manera notable su rendimiento, comparativamente con otros cultivos de grano. Una de las características que le permite soportar ciertas condiciones de stress, es la capacidad de re-foliación, o sea la posibilidad de producir nuevas hojas si por algún motivo las perdiera. Además de ello, gran parte de su componente aéreo se encuentra conformado por material herbáceo con contenidos nutricionales interesantes, entre los que se destacan altos niveles de proteína.
Por lo cual, al considerar: la elasticidad del cultivo, la capacidad de producir una gran cantidad de follaje y de recuperarla ante una eventual pérdida, la constitución herbácea y el alto contenido de proteínas, es posible pensar en su potencialidad como forrajera. Tanto es así, que en los antecedentes, es posible descubrir que el uso forrajero de este cultivo no es nuevo.
Históricamente, la soja fue sembrada en USA como cultivo de forraje y heno (Smith and Huyser, 1987). En este país, antes de la II Guerra Mundial, el principal uso de la soja era para forraje , teniendo un largo historial como cultivo para silaje y heno ( Blount A et al, 2006). También en algunas regiones de Canadá como en Ontario, la soja fue originalmente introducida como un cultivo forrajero para vacunos (Brown, C. 1999). Luego, en las etapas de guerra y post guerra, con requerimientos crecientes de aceites, su destino cambió sustancialmente hacia la producción de grano.
Actualmente, no sólo en Argentina sino también en diversas regiones del mundo, se ha retomado el desarrollo del cultivo como productor de forraje. Los motivos por los cuales vuelve a ser considerado son diversos, destacándose la capacidad de producción de forraje de alta calidad proteica y buena digestibilidad. Según A. Blount, de la Universidad de Florida (USA), la soja puede tener un valor nutricional similar a la alfalfa (2007).
Además de ello, según investigadores de la Universidad de Wisconsin (USA), la soja puede ser considerada una alternativa forrajera viable cuando la alfalfa y los tréboles no generan producción debido a muertes de plantas en inviernos muy crudos o en sequías extremas (Wiederholt y Albrecht, 2007).
En otras regiones, el uso de la soja como cultivo forrajero responde a limitaciones de disponibilidad hídrica. Como la demanda de cultivos forrajeros en Arabia Saudita continúa en incremento, existe la necesidad de buscar como alternativa, un cultivo forrajero anual de alto rendimiento, calidad y bajo consumo de agua irrigada (Asead A et al. 2000). Debido a esto, la soja forrajera está siendo extensamente investigada como una alternativa al alto consumo de agua de la alfalfa en este país.
Incluso en países tropicales, se está investigando el aporte que puede proveer la soja como fuente de forraje. En Costa Rica, a partir de 1989, se ha iniciado un programa de mejoramiento genético cuyo objetivo principal es el de obtener variedades de alto potencial productivo cuyo uso principal sea el de producir forraje (Villalobos y Camacho, 2003).
En la mayoría de los antecedentes mencionados, la utilización de soja para silaje o heno es el principal objetivo del cultivo como forrajera, siendo escasos los antecedentes publicados con usos bajo pastoreo.
En nuestro país, este cultivo es utilizado por productores ganaderos de carne y leche desde hace ya algunos años, tanto para silaje como para pastoreo. Sin embargo, existe poca bibliografía que contenga datos concluyentes y definitivos, tanto de manejo como de elección de cultivares más aptos para cada uso.
Utilización de la soja para forraje. Cultivares más aptos y manejo Debido a este último punto, GAPP inició una serie de ensayos tendientes a identificar el biotipo ideal de soja forrajera adaptada al uso bajo pastoreo y silaje para diferentes áreas de la Argentina. Para el caso de cultivares destinados a pastoreo, los ensayos son conducidos bajo la presión animal. Si bien los datos aún no han sido publicados, existen algunos aspectos que merecen destacarse.
Tipo de cultivar adecuado al uso forrajero Según los antecedentes nacionales, los cultivares de grupo largo serían los más aptos para el uso forrajero, sin embargo, los datos obtenidos indicarían que esto no es tan determinante, ya que se encuentran mayores diferencias de aptitud forrajera entre distintas variedades que entre grupos de madurez. De este modo, es más importante elegir una variedad adecuada al fin forrajero, que cualquier cultivar de grupo largo.
El biotipo forrajero se encontraría definido por el grado de ramificación, capacidad de re-foliación o rebrote, relación hoja-tallo, tolerancia a pastoreo, rendimiento forrajero, etc. Foto: Izq Exp G 1544, Exp G 2121-03 y Exp G 2584-02. Biotipos forrajeros. Extremo derecho: cultivar grupo de madurez largo, destinado a grano.
Como puede observarse en la foto, las diferencias que existen entre cultivares seleccionados para la producción de grano (cultivar de la derecha de la foto) con aquellos elegidos para su uso forrajero son importantes (primeros tres cultivares de la izquierda).
Si bien la elección correcta del cultivar a utilizar con fines forrajeros es de suma importancia y no se remite a utilizar cualquier variedad de grupo largo, es indispensable considerar algunos aspectos de manejo que determinan un eficiente y exitoso uso de la soja forrajera bajo pastoreo.
Aspectos claves de manejo en soja para pastoreo Además de elegir correctamente el cultivar a utilizar, es importante un adecuado manejo del cultivo que comienza con una buena preparación del lote, incluyendo un correcto control de malezas, elección de fecha de siembra, densidad utilizada, fertilidad y una eficiente labor de siembra, entre otros. Sin embargo, los aspectos más sensibles del manejo de la soja forrajera se encuentran definidos por la presión de pastoreo ejercida y el momento en el cual se inicia el mismo.
Inicio del pastoreo El momento de inicio del pastoreo se encuentra definido por una altura del cultivo entre los 45 a 60 cm. Alturas menores determinarán bajos rendimiento de forraje total, mientras que mayores crecimientos que acumulen cantidades más altas de forraje disponible, determinarán también menores rendimientos totales de pasto si se consideran todos los aprovechamientos realizados a lo largo de la estación de crecimiento. Cuando los lotes a utilizar bajo pastoreo son muy extensos, se sugiere comenzar a pastorear cuando la primera parcela se encuentra con 45-50 cm de altura, de modo que al llegar a las parcelas más alejadas, éstas no tenga un crecimiento excesivo. Foto: altura ideal de inicio de pastoreo. Intensidad de pastoreo Si bien, la altura al inicio y la intensidad del pastoreo son los parámetros que más condicionan el rendimiento forrajero de la soja, este último aspecto es el de mayor sensibilidad. Cuando la soja forrajera es pastoreada, es fundamental que quede un remanente suficiente para que ésta pueda rebrotar convenientemente y permita posteriores usos en un lapso de tiempo no muy prolongado.
Pastoreos muy intensos que dejen poco remanente, determinan menores rendimientos totales de forraje, además de provocar tiempos entre pastoreos muy prolongados. Cuando se permite un remanente post pastoreo del 50% del forraje ofrecido, se logran los mejores rendimientos; y, si las lluvias son normales, puede aspirarse a intervalos de 30 a 35 días de descanso entre pastoreos. Si los remanentes dejados son menores, se deprime el rendimiento total y la soja necesita mayores tiempos de recuperación para volver a estar disponible para un nuevo ingreso de los animales. Lo complejo de este aspecto, es familiarizarse visualmente con el remanente recomendado para decidir el momento del retiro de los animales del lote.
Foto: Izq. disponible. Der. remanente adecuado para retirar los animales (50%). Si el remanente post pastoreo es adecuado y la fecha de siembra la correcta, es posible obtener tres (3) pastoreos, que pueden sumar entre 4.500 y 6.000 kg./ha. de materia seca consumida. Si las lluvias acompañan al desarrollo del cultivo, pueden lograrse uno o dos pastoreos más.
Otros aspectos de manejo También es necesario mencionar que no debe desmalezarse una vez que los animales fueron retirados, ya que el rebrote en este caso sería nulo.
Para que el uso del cultivo sea más eficiente se recomienda ingresar los animales a las parcelas en el mismo sentido de siembra, ya que esto determina menores pérdidas por plantas quebradas debido al tránsito animal.
También es recomendable realizar parcelas que permitan tiempos de ocupaciones cortas por parte de los animales, siendo ideal las parcelas diarias. En el caso que esto no sea prácticamente posible, es importante considerar que ante mayores tiempos de ocupación, habrá mayores pérdidas de stand de plantas por quebrado.
Conclusión
La soja como cultivo forrajero, no es una novedad.Puede considerarse una herramienta muy interesante para los planteos ganaderos, ya que aporta cantidad y calidad de forraje.
La elección de un cultivar adecuado, y un correcto manejo definirán los logros.
La elección del cultivar no debe quedar restringida a los grupos de madurez más largos, sino que debe sustentarse en la aptitud forrajera de la variedad, independientemente del grupo considerado.
Desde el manejo, no excederse en el pastoreo, será uno de los principales determinantes del rendimiento forrajero logrado, así como también será uno de los factores que definirá el número de pastoreos que es posible obtener de este cultivo.
Autor: Ing. Agr. Juan Lus, Departamento Técnico, GAPP Semillas. Argentina Nota:Engormix
Desde las facultades agropecuarias, siempre al hablar del manejo animal, se trabajó sobre los pilares de la sanidad, nutrición, genética, economía. Más adelante, con el desarrollo de la etología (estudio biológico del comportamiento de los animales), se entendió como manejo a la aplicación de esta ciencia para lograr la mejor manera de aproximarnos, sujetar y manipularlos, permitiendo que los animales a nuestro cuidado puedan expresar sus pautas normales de conducta. Eso solo se logra cuando se conocen sus requerimientos biológicos, emocionales y etológicos (o de comportamiento) y cuando se desarrollan en ambientes adecuados donde puedan cumplir sus rutinas de aseo, teniendo una alimentación según sus necesidades.
En los últimos tiempos ha surgido el concepto, para muchos novedoso, del “Bienestar Animal” (BA).
Las NECESIDADES básicas de los animales se resumen en el “Código de Buenas Prácticas para el Cuidado del Ganado” y nos indican que se debe:
1. Proveer del agua y alimento necesario, protegiendo la salud y teniendo en cuenta el bienestar de los animales sometidos a su cuidado, en forma permanente o temporaria. 2. Prevenir las enfermedades (¡VACUNACIONES!) y dar atención veterinaria a los animales lesionados o enfermos. 3. Mantener las instalaciones (corrales, alambrados –NO USAR DE PÚAS sino eléctricos-, bretes, etc.) en buenas condiciones para que el manejo y la circulación de los animales sea segura (para los empleados también), humanitaria y eficiente. 4. Cuando sea necesaria la muerte de un animal enfermo o lesionado, realizar la eutanasia usando los métodos apropiados y disponer adecuadamente de los restos. 5. Educar al personal sobre métodos eficientes y humanitarios (etológicos) para manejar adecuadamente al ganado, sin uso de picanas, látigos, golpes, gritos ni violencia. 6. Prestar atención a las necesidades de los animales y prever situaciones anómalas. 7. Minimizar el estrés al cargar, transportar y descargar el ganado. 8. Mantenerse informado de los avances y los cambios que se producen en la industria de la carne para poder tomar decisiones basadas en prácticas que no solo sean modernas sino que además estén fundamentadas científicamente teniendo en cuenta tanto el bienestar como la productividad animal. 9. NO tolerar dentro del personal a aquellas personas que maltraten animales.
Un ENTRENAMIENTO MINIMO DEL PERSONAL deberá considerar:
1. La comprensión de los “puntos de fuga” y “punto de balance” para acercarse al ganado y manejarlo SOLO con banderas o trapos, SIN GRITOS, LATIGOS NI PERROS. 2. La necesidad de EVITAR acciones que atemoricen al ganado (movimientos bruscos, etc.) 3. Como manejar animales agresivos o fácilmente excitados para proteger también a las personas. 4. Cómo reconocer tempranamente los signos de estrés o enfermedad. 5. Diagnóstico de enfermedades y primeros auxilios. 6. Administración adecuada de medicamentos y procedimientos sanitarios de rutina. 7. Uso adecuado de métodos de sujeción y formas de manejo. 8. Respuesta adecuada al estrés por falta de agua o calor. 9. Nutrición básica. 10. Acciones ante emergencias (inundaciones)
Es necesario que tanto el productor como los empleados sepan reconocer los problemas sanitarios comunes y qué medidas pueden usar en esos casos; y cuando las medidas de emergencia son ineficaces, se deberá contactar al veterinario para hacer el diagnóstico, ordenar el tratamiento y evitar o reducir las pérdidas animales. Resumiendo, hoy, hablar del bienestar de los animales es introducirnos en un tema que ya es de interés público, muy complejo, que incluye aspectos tan importantes como los valores éticos, económicos comerciales y políticos, y deben tener bases científicas objetivas. Sólo así los diferentes participantes de la cadena comercial lograrán credibilidad por parte de los consumidores. Éstos, sobre todo en los países que nos compran a un alto valor y con razones éticas y ambientales, han cambiado sus hábitos alimentarios y han desarrollado una tendencia a adquirir productos animales en cuya producción se tiene en cuenta el respeto y el buen trato.
Extraído de engormix.com -artículos Autor: Prof. Dr. Leopoldo Estol; Diplomado en Salud Pública; Presidente de la Asociación Latinoamericana de Bienestar Animal
Conocer la producción de forraje es de crucial importancia en los sistemas de producción ganaderos de base pastoril.
Dado que el forraje es el principal insumo en estos sistemas, el conocimiento de cuanto, cuando y donde se produce es necesario para un sinfín de decisiones y análisis objetivos y racionales de la empresa ganadera como: decidir la carga animal, prevenir posibles períodos de escasez de alimentos, evaluar el éxito obtenido con distintas estrategias de manejo, comparar potreros, decidir empíricamente la mejor mezcla de especies forrajeras para un sitio o determinar la duración de una pastura, analizar la gravedad de una sequía dentro de un contexto histórico, etc.
Los productores ganaderos suelen reconocer esta importancia, pero las dificultades que encuentran al intentar cuantificar la productividad forrajera los obliga, con frecuencia, a utilizar groseras estimaciones visuales. Los satélites ofrecen la posibilidad de mejorar sensiblemente las estimaciones de la producción forrajera.
La magnitud de la productividad forrajera en un período de tiempo determinado depende fuertemente de la cantidad de radiación absorbida por el forraje en ese período, la cual representa la energía disponible para el crecimiento y otras funciones de las plantas.
El Índice Verde derivado de imágenes satelitales, combinado con cierta información climática, permite conocer la radiación absorbida por una pastura o verdeo, y estimar su productividad. Esta estimación es calibrada con datos de cortes generados independientemente para la zona y recurso forrajero de interés. La inmensa ventaja que proporciona esta metodología es que permite estimar la productividad de numerosas áreas y con una alta frecuencia, y en diferentes años, incluso para campañas anteriores; algo que sería prácticamente imposible con otros métodos de estimación.
Nota extraída de publicación del Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. IFEVA/Facultad de Agronomía, CONICET/UBA -ver más-